El alza de precios en los insumos que utilizan, así como la baja que han experimentado en sus ventas, han orillado a las empresas a replantear no sólo sus gastos y compras, sino sus estrategias comerciales.
En entrevista con El Economista, Humberto Aguirre, especialista en macro y microeconomía, afirma que “el peligro que corren los negocios con la inestabilidad económica es mayúsculo, debido a que el mercado doméstico se sigue reduciendo como consecuencia del aumento en las tasas de interés, lo que ha reducido las compras a crédito”.
De acuerdo con el especialista, el consumo en efectivo sigue decreciendo debido a que el incremento al salario mínimo es desproporcional al de los productos de la canasta básica y de los combustibles.
“Estos fenómenos reducen drásticamente los niveles de ventas”, por lo que el reto es crear estrategias encaminadas a bajar costos y conquistar clientes.
En entrevista con algunas pequeñas y medianas empresas (PYMES) de diferentes sectores se constató que las acciones para sortear la crisis han comenzado.
Deliciosamente caro
El giro de alimentos es uno de los más afectados por el alza en insumos como tortilla, huevo, aceite, gas, entre otros.
Humberto Morales, director general del restaurante Asado del Valle, especialista en comida uruguaya, indica que en los últimos dos meses el incremento en ingredientes ha sido de 15 por ciento.
“Dos cortes de importación han aumentado 20% su costo, el aceite varía entre 15 y 17 por ciento”. De esta forma realizó un ajuste en la carta, donde “el incremento para el consumidor es de 6%”, apunta.
Según estimaciones de la marca, el próximo trimestre espera una baja de ventas de entre 5 y 10% y para contrarrestarla atraerá clientes como música en vivo de lunes a jueves.
Saludable ajuste
El incremento en los insumos del sector salud alcanza hasta 25% en medicamentos y equipo instrumental de importación, costo que marcas como Dental Perfect, especialista en tratamientos dentales, ha decidido absorber ante la disminución de clientes.
“La demanda de nuestros servicios han caído 12%, para no agravar la situación hemos evitado ajustar los precios de la oferta, incluso hemos creado una serie de estrategias enfocadas a retener clientes y conquistar nuevos”, explica Armando Noguera, director general de la franquicia.
Entre las medidas que la marca ha adoptado se encuentra la amplitud de horario, de 10 a 24 horas, además de incorporar promociones como 12 meses sin intereses y la puesta en marcha del programa “atención sin espera”.
“El objetivo es reinventarnos y ajustarnos a la realidad del mercado parar estabilizar los ingresos”, dijo.
Telas a la baja
La historia de la industria textil mexicana no es diferente. El aumento en gas y luz son los responsables de que el incremento en sus costos sea del orden de 3 a 4%, mismo que se ha traslado a los precios de sus productos.
José Paz, director administrativo de Becktel, empresa mexicana dedicada a la producción y exportación de textiles, indica que aunque mantiene la exportación de 30% de su producción a un total de 16 países, la baja en ventas alcanza 10 por ciento.
Las estrategias para contrarrestar la cifra son bajar costos de la producción, aumentar la calidad de su producto y reducir los tiempos de entrega.
“El secreto está en no dejar de trabajar. La mayor ventaja en el mercado es la competitividad”.
Tecnología
Para Tralix, desarrolladora de soluciones tecnológicas que satisfacen la necesidad de comunicación por correo electrónico, la desaceleración económica ha detonado la demanda de sus servicios.
“Cada vez son más los negocios que optan por invertir en herramientas que les permitan reducir costos. Nosotros ofrecemos soluciones que dan un ahorro entre 60 y 90% en los gastos de comunicación”, indica Enrique Gómez, director comercial de la marca.
Sin embargo, también sufren un aumento en insumos de hasta 20 por ciento.
“Como el pago de los servicios es en dólares, mantenemos un precio preferencial de 12 a 13 pesos”. |